Lo digo porque estuve en La Festassa, en Sagrada Familia. El ambiente de una fiesta de barrio ajena es incluso más entrañable. Estás rodeada de todos los padres, yayos y nietos, todos mezclados con los hijos que asisten a los conciertos, y todos, son desconocidos. No sabes cuál osará romper la brecha generacional y acercarse …
